Kevin Fonseca Laverde1
Este escrito es, en principio, una dedicatoria y una invitación a concebir la memoria antiespecista2 como un lugar de búsqueda para comprender de qué maneras —no relatadas antropocéntricamente— los seres animales no humanos han codificado, construido y dejado rastro de su memoria en intenciones que, los seres animales humanos, no son próximas, hemos ignorado y donde es necesaria su comprensión.
Somos testigos efímeros de la memoria coexistente entre especies. Como testigos, la memoria debería entenderse bajo el concepto de arropamiento, una metáfora y camino para interpretar otras memorias que se excluyen de los registros antropocentrados (registros que conciben una tradición especista sobre quienes son agentes territoriales). El gesto busca arropar la historia desequilibrada en sus relatos para identificar las representaciones de los seres animales no humanos. Esta perspectiva procura aperturar otras formas de percibir memorias interespecie de seres sintientes e incluso, interpelar nuestra noción sobre las memorias de lo inerte, aquello que también hace memoria pero que ameritaría otro escrito para descifrarlo. Esta reorientación es un llamado para movilizar el concepto de memoria hacia la sensibilidad de las memorias territoriales con la naturaleza.
La memoria antrópica se encuentra, por ejemplo, en el video que toma un ser animal humano con su dispositivo (cámara, celular, dibujos y otros) donde se aprecia el movimiento y sonido de los árboles que bailan debido al paso del aire, como causa del baile, las hojas se desprenden en caída libre zigzagueando hasta el suelo inundado de aguas que corren desde la montaña. Estas aguas violentadas3 al estar canalizadas por el concreto, son direccionadas a disposiciones del especismo humano, concibiendo al agua como recurso a través de la dominación capitalista-patriarcal descrita por Fernandez y Velasquez (2024) desde una visión antropotécnica. El cambio del paradigma de la memoria se encuentra entendiendo que las agencias territoriales se deben interpretar en la convivencia interespecista (animal y vegetal), sus expresiones y rastros diferenciadas en los ecosistema de convivencia situando a lo no humano como agente activo plural y político con interés para participar de los diálogos entre especies (Fernandez y Vásquez, 2023). Bajo esta mirada serán ahora registradas desde un lente desantrópico. La pregunta reorientadora es: ¿Qué otros modos de registrar el territorio pueden existir al ser conscientes de la memoria antrópica?

La intención de archivar al territorio4 rural-urbano como forma de representar las memorias de los territorios con un enfoque interespecie es evidente a lo largo y ancho de las regiones, por ejemplo, a través de la oralidad u otras formas de narración. La película tailandesa El tio Boonmee que recuerda sus vidas pasadas da cuenta de la investigación y puesta en escena sobre la relación entre el misticismo interespecie y el archivo territorial que relata otras vidas y memorias intergeneracionales entre seres, esto ocurre cuando uno de estos recuerda el viaje que hizo a las montañas a través del registro fotográfico, describiendo como el registro antrópico no logró la esencia de lo que este ser buscaba recordar (Weerasethakul, 2010, 0:25:28).
Cuando el ser animal humano cuenta la historia de un río al que conoció en su niñez y este ya no existe, hace memoria de relaciones interespecie señalando por donde pasó mientras añora su compañía, también recuerda cómo sonaba, lo que habitaba en/con este y lo que ofrecía a su comunidad. Como una apuesta para entender la comunicación entre seres Colling (2024) propone el concepto de insurrección animal representado en todas las formas en que los seres animales no humanos se han manifestado ante la opresión colonial, neoliberal y patriarcal a la que los hemos sometido históricamente y afirma que:
Los animales se comunican mediante su insurrección. Así pues, en una sociedad donde los sistemas de comunicación y la producción de conocimiento dominantes son exclusivos de los humanos, ¿cómo interpretamos nosotros, los testigos y los aliados de los animales no humanos, esos actos de rebeldía contra la explotación y la opresión? ¿Cómo representamos sus luchas cuando hablamos diferentes idiomas? Estas cuestiones son fundamentales para dar a los animales el papel protagonista en su movimiento de liberación sin apropiarnos de sus voces ni de su experiencia. (p.10)

Estas demostraciones pueden identificarse como todas las intenciones, rastros, sensaciones y manifestaciones que demuestran los seres sintientes en la naturaleza de los territorios y sus resistencias a través de expresiones animales como: huír de la domesticación, rebelarse contra el maltrato animal, liberar a otros seres animales del cautiverio, cuidar entre especies, entre otras que pueden consultarse en el libro Insurrección animal. Historias extraordinarias de rebelión y resistencias de los animales en la era del capitalismo global. Estas demostraciones requieren de nuevas interpretaciones interpelando nuestro lugar como aliadas y testigos de los seres sintientes.
Una visión desantrópica subvierte la relación jerárquica y dominante de las especies dando lugar al ser animal no humano como sujeto político y colectivo de la representación que se comunica a través de la insurrección, lo que nos lleva a una segunda pregunta reorientadora: ¿somos testigos de la insurrección que no registramos?
Por lo anterior, el archivo del ser animal humano reorientado junto a otros seres, se plantea como dispositivo para hacer memoria entendiendo al territorio como un espacio históricamente geopolítico que ha sido archivado con instrumentos y perspectivas tradicionales, el cuál necesita abrir campo a otras memorias y agencias que posibiliten relaciones territoriales sin limitaciones antrópicas; eso significa entender que las decisiones deben desarmar la visión colonial, racista y patriarcal sobre la vida de otros. Desaprender el acto de hacer archivo busca en sí la soberanía de la memoria como un mecanismo donde la toma de decisiones centradas en el ser animal humano consideren otros seres hacia una representación geopolítica interespecista.

Lo descrito anteriormente está directamente relacionado al saber de los pueblos originarios —a través de su resistencia al colonialismo—, que requieren su activación para esclarecer la invitación del presente texto. En la plataforma digital (transmedia)5 se puede leer-escuchar-explorar los recursos de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (en adelante CEV)6, en los apartados de: La naturaleza herida por la violencia, Diálogos con la naturaleza y El dolor de la naturaleza del Volumen Testimonial y en el de Activaciones artísticas y culturales.
Aproximándose a estos aprendizajes de la CEV, se concibe a la escucha como metodología para los diálogos y testimonios escuchados por el equipo del Volumen Testimonial Cuando los pájaros no cantaban. Los cuales permiten situar la memoria antiespecista en Colombia en relatos y testimonios7 como el del mamo de la Sierra Nevada conocido como “el traductor de los mudos” o el de Elías, líder indígena del pueblo Andoque del departamento del Caquetá. Ambos relatos hacen referencia a la definición de territorio como el lugar donde están todos los seres míticos (árbol, hierba y piedra) quienes asumen un papel para la paz recibiendo el reconocimiento de su existencia por el ser humano y que son parte de defensa material y espiritual del mismo (CEV, 2022, 00:33) y, se entiende a la violencia, como toda desconexión del ser humano con la naturaleza por medio de la pérdida de sus códigos como elementos de comunicación (CEV, 2022, 00:11). Estas perspectivas nos llevan a indagar varios significados de relacionamiento que van desde las formas como hemos perdido el vínculo místico con los seres animales no humanos hasta la importancia simbólica de conmemorar las vidas, saberes y luchas de la naturaleza.
Es sumamente importante que a todo aquello relatado por nosotras y nosotros, seres animales humanos, sea analizado desde un lugar crítico como nos invita Zapata (2022) en su texto Los animales no humanos: otras víctimas del conflicto armado en Colombia (CAI), en la que propone una aproximación sobre la urgencia de profundizar las investigaciones sobre las afectaciones del CAI en la naturaleza desde un enfoque antiespecista, además de problematizar el discurso y lenguaje utilizados por investigadoras e investigadores debido a que, sin demeritar la intención profunda y genuina de su trabajo, mantienen a la víctima animal relegada en medio del discurso antropo especista como se evidenció en los vacíos de información y testimonios sobre la naturaleza como sujeto de dolor tanto en seres particulares como agrupados comprendiendo que también poseen la capacidad de testimoniar (CEV, 2022).

La memoria antiespecista ocurrirá si los seres animales humanos —agentes actuales de la memoria— accionan desde la despatriarcalización de su ser tanto en el activismo, como en la educación y en toda forma de relacionamiento para desmantelar los dispositivos y configuraciones sociales de la opresión inscritos en la cultura patriarcal (Ruíz et al. 2019). Si el sistema patriarcal en el que operan los sistemas de relacionamiento no se interpela, se seguirá utilizando la naturalización de su poder como base de las violencias estructurales de las relaciones entre especies, y de esta manera, la repetición y normalización de las violencias constituyen la estructura para mantener los paisajes de la crueldad y la eliminación de la empatía donde la masculinidad tiene mayor disponibilidad para la crueldad debido a su afinidad histórica que dota de significado su posición de poder (Segato, 2018). El llamado de Rita Segato para accionar una contra-pedagogía del patriarcado puede ser la base para activar la reflexión-acción constante individual y colectiva, en la que se identifique la híper masculinización de los vínculos como operador relacional, evidente en el trato hacia los seres animales humanos y no humanos. Nuestra búsqueda es por la abolición del patriarcado para emancipar la ruptura del pacto existente entre los individuos circundantes a nuestras vidas tanto en los círculos íntimos como en los sociales y públicos.
Bajo estas aproximaciones se proponen dos elementos iniciales para activar la memoria antiespecista, por una parte, reflexionar-accionar sobre nuestras formas de concebir las memorias. En mi caso, hace unos años sostengo una investigación sobre la dimensión simbólica en escenarios de conflicto armado donde en una publicación en el 2021 categoricé al árbol de algodón de Freetown en Sierra Leona (símbolo de resistencia y libertad de las personas esclavizadas) como un objeto de memoria desde 1792, construyendo su ficha bibliográfica, nombrándolo, describiendo su materialidad, definiendo sus atributos y representándolo (Laverde et al. 2021). Bajo los lentes de Colling y el pensamiento antiespecista, la reorientación del presente texto nos permitiría replantear de qué forma se configuró una perspectiva antiespecista donde el árbol, como ser mítico y testimonial al que se le ofrendaba y rezaba hasta su caída natural en 2023, fue un agente de memoria no humana en el territorio. En este paradigma serán importantes las siguientes preguntas: ¿conmemorar la historia del árbol hace parte de la memoria antiespecista? y ¿qué otras formas de memoria gestó este ser?
El segundo elemento abre la posibilidad de iniciar un arropamiento y acción de la memoria concibiendo sus dimensiones interespecistas y los códigos de comunicación en las que el ser animal humano deconstruye la percepción antrópica a través del encuentro cotidiano con la permanente insurrección de los seres animales no humanos; percibiéndolos como seres cocreadores de memoria.
Como un gesto de inquietud solidaria preguntemos a los seres circundantes ¿Cómo se representan las memorias de los territorios desde un enfoque antiespecista que apele a equilibrar la representatividad e incidencia de los seres animales no humanos en la historia?
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Dedico este texto a las memorias de líderes socioambientales en Colombia, a quienes, derivado de sus luchas por la vida, conmemoramos sus memorias como sostén de los vínculos entre especies. Esta también es una dedicatoria a dos seres que vivieron haciendo memoria entre especies: Árbol de algodón de Sierra Leona (1792-2023) y Sarat Colling (1984-2025).

Bibliografía
Alejandro Vázquez Estrada y Eva Fernández. (2024). Etnografía desantrópica: entre relatos apócrifos del agua, profundas dicotomías y habitares líquidos, Etnográfica [En línea], 28 (3) | 2024. Consultado el 05 septiembre de 2025. https://doi.org/10.4000/12lam
Fernández, Eva N., & Vázquez Estrada, Alejandro. (2023). El cielo en la tierra. Dos horizontes para pensar un futuro desantrópico. Andamios, 20(51), pág.170. Epub 29 de septiembre de 2023. https://doi.org/10.29092/uacm.v20i51.973
Colling, S. (2024). Insurrección Animal: Historias extraordinarias de rebelión y resistencia de los animales en la era del capitalismo global (Trad. T. Lanero). Editorial: Errata Naturae.
Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición – CEV. (Plataforma Digital). (2022a). El traductor de los mundos (Metadato. 12) [Entrevista de audio]. Diálogos con la naturaleza. https://archivo.comisiondelaverdad.co/explora/detalle/27-OI-626b0beb34d14a29d10a34c0
Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición – CEV. (Plataforma Digital). (2022b). Entrevista Elías (Metadato. 12) [Entrevista de audio]. Diálogos con la naturaleza. https://archivo.comisiondelaverdad.co/explora/detalle/27-OI-626b40aa34d14a29d10a34ff
Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. (2022c). Volumen testimonial. Ruta de investigación: los caminos de la escucha 3 (A. Bohórquez Borda, Ed.), pág 21. Bogotá: Comisión de la Verdad. https://www.comisiondelaverdad.co/cartillas-ruta-de-investigacion-los-caminos-de-la-escucha
Laverde, K. F., Cardozo Vásquez, J., & Ramírez Triana, N. (2021). Estudio de símbolos en las sociedades en conflicto armado, posconflicto y posacuerdo: una mirada desde el diseño. Cuadernos Del Centro De Estudios De Diseño Y Comunicación, (126). https://doi.org/10.18682/cdc.vi126.4575
Ruiz, Y. J., Sarriegi, M. L., & de Pinho Valle, L. (2019). Propuestas feministas por la despatriarcalización y descolonización de los territorios a favor de la red de la vida. En Territorios en conflicto: claves para la construcción de alternativas de vida (pág. 55). Red Gernika. http://hdl.handle.net/20.500.12209/9913
Segato, R. (2018). Contra-Pedagogías de la Crueldad. Buenos Aires: Prometeo. https://alejandroquinteros.wordpress.com/wp-content/uploads/2021/04/rita-segato-contra-pedagogi-as-de-la-crueldad-pdf.pdf
Zapata, D. (2022). Los animales no humanos: otras víctimas del conflicto armado en Colombia. Revista Animales & Sociedad. https://animalesysociedad.com/articulo-de-opinion/los-animales-no-humanos-otras-victimas-del-conflicto-armado-en-colombia/
Weerasethakul, A. (Director). (2010). El tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas [Película]. Kick the Machine.
- Es diseñador, pedagogo y activista en memorias, soberanías y resistencias. Tras especializarse en Memorias colectivas, derechos humanos y resistencias por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, estudia una Maestría en Educación, Sociedad y Política en FLACSO-Uruguay. Trabaja desde las metodologías abiertas, la gestión cultural y las redes de autogestión con un fuerte énfasis en autonomía, territorio, identidad y memoria antiespecista. Hace parte de la Red de Acción Co-Creativa, moviliza prácticas de diseño emergente y popular conectando Colombia y Latinoamérica a través de los mercados campesinos y las plazas de mercado. Su apuesta propone interpelar los paradigmas del diseño hacia la despatriarcalización de su pensamiento, teorías y prácticas, e incorporar saberes situados en diálogos ético-políticos, pluriétnicos y multiculturales. ↩︎
- Cuando se hace referencia a la memoria antiespecista se invita a hacer un giro desantrópico sobre la memoria planteando las relaciones existentes entre las memorias de los seres sintientes.
↩︎ - Existen violencias físicas y simbólicas sobre seres como los ríos a los que hace referencia las aguas violentadas a través de su canalización. Las violencias sobre seres sintientes han sido minimizadas a través de las agendas desarrollistas o civilizatorias. ↩︎
- Archivar al territorio hace referencia a la configuración de saberes territoriales que pueden ser heredadas de forma intergeneracional o son identificadas y registradas en diversos formatos como videos y audios, entre otros. ↩︎
- alberga el informe Hay Futuro Si Hay Verdad y más de 250.000 archivos en textos, videos, audios, imágenes, mapas, bases de datos y recursos pedagógicos para interactuar con diferentes públicos. Consultar en https://www.comisiondelaverdad.co/ ↩︎
- Fue una entidad del Estado colombiano autónoma e independiente, cuyo objetivo era esclarecer los patrones y causas del conflicto armado interno, promover el reconocimiento de las víctimas y sentar las bases para la convivencia y la no repetición de la violencia. Para ello, escuchó a víctimas, responsables y testigos, contrastando sus testimonios con fuentes documentales y otros archivos para construir un relato veraz. Su legado incluye un informe final, un archivo con miles de testimonios, herramientas transmedia y procesos sociales de memoria y diálogo ↩︎
- Puede ampliar sus consultas en la plataforma digital con: los ríos que lloran, si los ríos pudieran hablar y naturaleza de la escucha, la masacre de las gallinas, ¿cómo oír el dolor de la naturaleza?, entre otros. ↩︎

