El azul no nos pertenece: una mirada antiespecista desde la fotografía submarinppa

por | Feb 17, 2026

Mónica A. Páez Espinosa

En una época saturada de imágenes, donde el mar se ha vuelto un recurso visual inagotable para la estética digital, la fotografía submarina corre el riesgo de convertirse en una forma más de explotación simbólica. Pero, ¿puede esta práctica ir más allá de la mera representación exótica y proponer una experiencia de cohabitación ética con lo no humano?

Este ensayo parte de una pregunta esencial: ¿cómo narrar el océano sin dominarlo?, ¿cómo mirar sin poseer? Frente al avance extractivista y el colapso ecológico, el mar ya no puede seguir siendo concebido como frontera, recurso o escenario. “El azul no nos pertenece” se articula como una propuesta visual y teórica que interroga la imagen desde una perspectiva antiespecista y decolonial, buscando abrir espacio a formas de encuentro que no reduzcan los cuerpos marinos a objetos de contemplación, consumo o clichés.

Más allá del exotismo: una crítica al canon visual

La fotografía submarina ha operado históricamente desde una estética eurocentrada que exotiza el océano, presentándolo como un escenario sublime, puro o visualmente impactante, silenciando sus historias de vida, conflicto y agencia. Esta mirada, heredera del imaginario colonial, convierte al mar en un “otro” fascinante pero pasivo, que solo existe en tanto es observado. Esta exotización —frecuentemente reproducida en documentales, redes sociales o publicaciones turísticas— silencia las historias de desplazamiento, resistencia y dolor que coexisten bajo el agua: redes que arrastran, residuos que asfixian, fronteras que se militarizan, turismo masivo.

A diferencia de estas aproximaciones, esta obra propone un archivo sensible, donde los cuerpos marinos —tortugas, rayas, tiburones, lobos marinos, cardúmenes— no son signos decorativos, sino sujetos de historia, de agencia y de memoria (Yusoff, 2018). Así, el mar se revela no como vacío azul, sino como un archivo vivo de relaciones, trayectorias y afectos compartidos.

Territorios sin mapas: repensar lo marino

Desde una perspectiva ecológica crítica, es urgente desarticular la noción de “territorio” como propiedad o delimitación. La vida marina nos enfrenta a la existencia de territorios móviles, fluidos, sin mapas, y que, sin embargo, están profundamente habitados (Haesbaert, 2013). Las rutas migratorias de las tortugas marinas, los ritmos vitales del plancton o las corrientes que conectan archipiélagos son evidencia de una geografía no antropocéntrica.

Siguiendo a Arturo Escobar (2016), se propone una mirada multiterritorial que reconozca estos espacios como legítimos y en disputa. El océano no es un “no lugar”, sino un territorio en resistencia, afectivo y político. Una de las grandes deudas del pensamiento crítico es, precisamente, integrar los territorios no humanos en nuestras luchas epistémicas y éticas.

Una ética de la imagen: estar-con en lugar de capturar

Inspirado en el principio dialógico de Mijaíl Bajtín (1982), este ensayo visual y literario rechaza las narrativas totalizantes para dar lugar a una pluralidad de voces y miradas. La fotografía aquí no se impone, sino que acompaña. No se trata de hablar “sobre” los animales marinos, sino “con” ellos. Esta distinción no es menor, marca el paso de una estética representacional a una ética de la co-presencia.

Cada imagen se construye como un acto de hospitalidad hacia lo otro. Los encuadres no buscan capturar la esencia de un animal, sino registrar el encuentro, el cruce de miradas, el silencio compartido. En lugar de apropiarse de la alteridad, la obra habilita un espacio polifónico donde múltiples voces —acuáticas, humanas, silentes— pueden coexistir sin ser jerarquizadas (Rancière, 2010).

Decolonizar el mar, decolonizar la mirada

La estética decolonial, como ha sido formulada por Walter Mignolo y Rolando Vázquez (Mignolo, 2013), nos invita a desmontar las estructuras visuales heredadas del colonialismo. Esto incluye no solo los temas representados, sino la propia forma de mirar y de narrar. En ese sentido, “El azul no nos pertenece” busca desobedecer las lógicas visuales dominantes, proponiendo una sensibilidad insurgente que se atreve a mirar desde otra perspectiva, desde las grietas, desde los márgenes del espectáculo.

No hay aquí espectadores ni espectáculos. Hay cuerpos en lucha, memorias sumergidas y preguntas incómodas: ¿a quién le pertenece el mar?, ¿quién tiene derecho a representarlo?, ¿desde qué lugar se construye la imagen?

Imágenes que acompañan, no que explican

Frente a la saturación visual del presente, donde las imágenes suelen imponerse como dispositivos de control o consumo, esta obra reivindica la posibilidad de una imagen que acompaña, que se deja afectar. No se trata de ilustrar un discurso, sino de construir afectos, de propiciar un encuentro ético con lo otro.

El gesto fotográfico deja de ser un acto de captura y se vuelve un ejercicio de escucha. En lugar de hablar por encima de los cuerpos, este proyecto elige hablar al lado: compartir el silencio del agua, la quietud del fondo oceánico, la deriva de los cuerpos marinos.

Conclusión: hacia una política visual del estar-con

“El azul no nos pertenece” no es solo un título, sino una posición ética. Es una forma de afirmar que el mar no es propiedad ni metáfora; es territorio de vida, archivo de memoria y escenario de resistencias. En un mundo que se debate entre la crisis ecológica y la urgencia de nuevas narrativas, necesitamos una política visual que no reproduzca el extractivismo simbólico del arte y de la ciencia hegemónica.

Este proyecto propone, entonces, una política del estar-con: con los animales, con el agua, con el silencio. Una fotografía que no se apropia, sino que se implica; que no explica, sino que acompaña. Una imagen que no domina, sino que escucha.



Archivo visual

Bibliografía

  • Bajtín, M. M. (1982). Estética de la creación verbal. México D.F.: Siglo XXI Editores. Recuperado en: chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://circulosemiotico.wordpress.com/wp-content/uploads/2012/10/estetica-de-la-creacic3b3n-verbal.pdf
  • Escobar, A. (2016). Sentipensar con la Tierra. Nuevas lecturas sobre desarrollo, territorio y diferencia. Medellín: UNAULA. Recuperado en: chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://biblioteca.clacso.edu.ar/Colombia/escpos-unaula/20170802050253/pdf_460.pdf
  • Haesbaert, R. (2013). El mito de la desterritorialización. México D.F.: Siglo XXI Editores. Recuperdo en: chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://teoriassobreelespacio.wordpress.com/wp-content/uploads/2016/09/libro-el-mito-de-la-desterrito.pdf
  • Mignolo, W. D., & Vázquez, R. (2013). Decolonial aestheSis: Colonial wounds/decolonial healings. Social Text. Recuperado en: https://socialtextjournal.org/periscope_article/decolonial-aesthesis-colonial-woundsdecolonial-healings/
  • Rancière, J. (2010). El espectador emancipado. Buenos Aires: Manantial. Recuperado en: chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://circulosemiotico.wordpress.com/wp-content/uploads/2018/11/rancieere-jacques-el-espectador-emancipado.pdf

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